MI HISTORIA

Queremos invitarte a escribir un breve texto autobiográfico que sirva como una primera presentación de ti mismo/a para tu proceso terapéutico.
Este escrito no es un examen ni sigue un formato rígido: lo más importante es que refleje tu manera personal de contar tu historia.
Al redactar tu autobiografía:
Escribe con libertad. No tienes que seguir un orden cronológico ni cubrir toda tu vida. Puedes comenzar por los recuerdos que sientas más significativos, por las experiencias que te marcaron o por lo que hoy te define.
Incluye tus reflexiones. Más que hacer una lista de hechos o fechas, te invitamos a detenerte en cómo viviste esas experiencias, qué significaron para ti, cómo te impactaron o qué aprendiste de ellas.
Usa tu propio estilo. Puedes escribir en primera persona, como si estuvieras contando tu historia a alguien de confianza. No es necesario usar un lenguaje formal: lo importante es que se sienta auténtico y cercano a ti.
Sé selectivo/a. No tienes que contarlo todo. Elige los aspectos de tu vida que consideres más relevantes para mostrar quién eres y qué te ha traído hasta aquí.
Expresa tanto lo externo como lo interno. Puedes hablar de momentos, personas, logros o dificultades, pero también de tus emociones, pensamientos, valores y sueños.
No te preocupes por la extensión. Puede ser breve o más largo; lo importante es que sea suficiente para que tu terapeuta pueda conocerte a través de tus propias palabras.

Piensa en esta autobiografía como un retrato escrito de ti mismo/a en este momento de tu vida.
No es una biografía oficial ni definitiva, sino un espacio donde puedas mirarte, reconocerte y compartir con tu terapeuta aquello que te parece más valioso para iniciar el camino terapéutico.
